(Expresión sublime de un prisionero de su propio Ser)

Hoy seré libre.
Libre de hacer lo correcto.
Libre de imaginar, reír y contar historias.
Libre de ir y venir, tomar y dejar.
Libre de ser YO MISMO.

Libre de no sentir miedo ni duda.
Libre de corregir mis errores.
Libre de acariciar y compartir.
Libre de ir con el río y retornar con la lluvia.
Libre de gritar ¡YO SOY! ¡YO ESTOY!

Libre de escoger qué ver y qué apreciar.
Libre de correr, avanzar, levantarme, esperanzarme.
Libre de leer, observar y contemplar.
Libre de hablar con la verdad.
Libre de exclamar ¡YA BASTA! ¡ALTO! ¡ES SUFICIENTE!.

Libre de pedir tu beneplácito, tu protección, oh Padre.
Libre de relucir mi armadura en los días de la Gran Iniquidad.
Libre de pensar como la tierra.
Libre de elegir dónde reposar, a mis anchas, con mi paciencia.
Libre de explorar mis sentidos y la profundidad de mis sentimientos.

Libre de pelear, batallar y conquistar,
pero no a otros, sino a mí mismo, a mis estupideces.
Sí, libre, libre, libre de morir en la aventura de vivir.

Marankeato, 28 de setiembre de 2018.